La Casa de Montejo está en uno de los cuatro solares de la Plaza Grande de Mérida y es una casa muy antigua y especial. Es la única residencia civil de estilo renacentista que se conserva en México.
Fue construida en el siglo XVI por la familia Montejo y hoy es un museo. Su fachada es lo más famoso y muestra cómo era la arquitectura de esa época.
Los orígenes de la Casa de Montejo y la fundación de Mérida
La historia del inmueble se remonta a 1526, cuando la Corona Española otorgó a Francisco de Montejo “El Adelantado” el privilegio para emprender la conquista de la península de Yucatán.
Años más tarde, en 1542, se fundó la ciudad de Mérida sobre la antigua ciudad maya de T’Hó. Durante la distribución de terrenos para los nuevos pobladores, Francisco de Montejo “El Mozo” reservó la parte sur de la Plaza Grande para construir su residencia.
La edificación fue concluida en 1549 y se convirtió en una de las construcciones más representativas de la época colonial en la región.
Más de cuatro siglos de transformaciones arquitectónicas
Con más de 400 años de historia, la Casa Montejo ha experimentado diversas modificaciones para adaptarse a las necesidades de sus propietarios y a las tendencias arquitectónicas de cada periodo.
Estas transformaciones han permitido conservar el inmueble como un testimonio vivo de la evolución urbana, social y cultural de Mérida a lo largo de los siglos.
¿Qué ver en el Museo Casa de Montejo?
Actualmente, la Casa Montejo forma parte de las Casas Señoriales Banamex, espacios culturales abiertos al público que buscan contribuir a la difusión del patrimonio histórico y artístico de México.
Entre sus principales atractivos se encuentran un despacho-biblioteca, estancia, recámara y comedor ambientados con mobiliario de época. Además, cuenta con salas para exposiciones temporales donde se realizan conferencias, conciertos y distintas actividades culturales.
¿Por qué visitar la Casa de Montejo en Mérida?
Es una oportunidad para viajar al pasado y descubrir los acontecimientos que marcaron el nacimiento de Mérida. Su riqueza arquitectónica, valor histórico y oferta cultural la convierten en uno de los sitios imperdibles del Centro Histórico para residentes y visitantes.
Recorrer sus espacios permite comprender mejor la historia de Yucatán y admirar uno de los edificios más emblemáticos del patrimonio colonial mexicano.