La detección reciente de casos de leishmaniasis en distintos municipios de Yucatán encendió las alertas sanitarias y despertó inquietud entre la población. Aunque no se trata de una enfermedad nueva en el sureste mexicano, su presencia vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la prevención y la detección oportuna.
Autoridades de salud del estado confirmaron que ya se activaron protocolos de vigilancia epidemiológica para evitar la propagación de este padecimiento parasitario, el cual se transmite por la picadura de un mosquito y suele presentarse con mayor frecuencia en zonas rurales y selváticas.
Ante este panorama, especialistas subrayan que la información es clave: conocer qué es la leishmaniasis, cuáles son sus síntomas y cómo prevenirla puede marcar la diferencia para proteger a las comunidades más vulnerables.
¿Qué es la leishmaniasis y cómo se manifiesta?
La leishmaniasis es una enfermedad causada por parásitos del género Leishmania, que se transmiten a través de la picadura de mosquitos flebótomos, conocidos en México como “moscos chicleros”. En la región, la forma más común es la leishmaniasis cutánea, popularmente llamada úlcera del chiclero.
Sus síntomas dependen del tipo. La variante cutánea provoca llagas o úlceras en la piel que tardan meses en cicatrizar, principalmente en orejas, nariz, brazos o piernas. En casos más graves, como la leishmaniasis visceral o mucocutánea, puede haber fiebre persistente, pérdida de peso, daño a órganos internos, sangrados nasales y deformaciones, lo que la convierte en un riesgo serio si no se atiende a tiempo.
Casos detectados en Yucatán y zonas con mayor riesgo
En Yucatán, los casos suelen presentarse de forma esporádica, sobre todo en municipios del sur del estado con mayor presencia de selva y actividad rural. En fechas recientes se confirmaron dos nuevos casos, ambos en hombres con lesiones visibles, lo que reforzó la vigilancia sanitaria en la región.
Durante 2025 se registraron 16 casos en la entidad, una cifra menor a la del año previo, aunque las autoridades advierten que factores ambientales como la humedad, la deforestación y el contacto humano con zonas boscosas favorecen la presencia del mosquito transmisor.
Medidas de prevención ante la leishmaniasis
Aunque actualmente no existe una vacuna contra esta enfermedad, la prevención se basa en reducir el contacto con el mosquito transmisor, especialmente en horarios de mayor actividad, como el amanecer y el atardecer. Entre las recomendaciones más importantes se encuentran:
- Usar repelente de insectos con DEET
- Vestir ropa de manga larga y pantalones en zonas rurales
- Colocar mosquiteros en camas, puertas y ventanas
- Mantener patios y alrededores limpios, sin acumulación de hojas o basura
- Evitar dormir al aire libre en áreas selváticas
- Participar en acciones comunitarias de control vectorial, como fumigación