Una persona resultó gravemente lesionada luego de que un árbol le cayera encima mientras caminaba en un fraccionamiento de Umán, presuntamente a causa de los fuertes vientos provocados por una “surada” que afecta a la región.
El accidente ocurrió la tarde de este jueves 19 de febrero y movilizó a vecinos y cuerpos de emergencia. De acuerdo con los primeros reportes, la víctima transitaba por la vía pública cuando el árbol se desplomó repentinamente debido a las intensas ráfagas.
Las condiciones meteorológicas en Yucatán han estado marcadas por vientos secos y cálidos que han superado velocidades considerables, lo que ha incrementado el riesgo de caída de árboles y estructuras ligeras en distintos puntos del estado.
¿Cómo ocurrió el accidente en Piedra de Agua?
El hecho se registró al mediodía en la calle 41 por 36C del fraccionamiento Piedra de Agua, en Umán. Según testigos, el árbol cedió ante la fuerza del viento y una de sus ramas golpeó al afectado en el cuello y el brazo, dejándolo momentáneamente sin aire.
Vecinos que se encontraban cerca acudieron de inmediato para auxiliarlo y despejar la zona mientras solicitaban apoyo a los servicios de emergencia. Minutos después, una ambulancia de la Policía Municipal de Umán arribó al lugar para brindar atención médica y trasladar al lesionado a un hospital.
¿Qué es una “surada” y por qué provoca estos accidentes?
La “surada” es un fenómeno meteorológico caracterizado por vientos fuertes y secos provenientes del sur y sureste. Es común en la región del Golfo de México y la Península de Yucatán, y puede generar ráfagas superiores a los 60 kilómetros por hora.
Estos vientos suelen elevar la temperatura, disminuir la humedad y mantener cielos despejados. Se originan cuando sistemas de presión impulsan aire a través del Golfo de Tehuantepec hacia el Golfo de México, afectando principalmente estados como Veracruz, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Riesgos de la surada en Yucatán
Las autoridades han alertado que este tipo de evento puede ocasionar:
- Caída de árboles y ramas.
- Voladura de techos ligeros y láminas.
- Derribo de cables eléctricos.
- Incremento del riesgo de incendios por la sequedad ambiental.
- Accidentes en zonas abiertas y costeras.
En Yucatán, estos eventos son más frecuentes entre finales de invierno y principios de primavera, aunque pueden presentarse en otras épocas del año.
Protección Civil recomienda evitar caminar cerca de árboles frondosos durante ráfagas intensas, asegurar objetos en azoteas y mantenerse atentos a los avisos oficiales mientras persistan las condiciones de viento fuerte en la región.