ORGULLO YUCATECO

Bryan Naal Tuz: el joven de Campeche que conquista la jarana yucateca y lucha por la tradición

Su historia es prueba de que la cultura, cuando se vive con pasión, puede trascender generaciones y seguir marcando identidad en un mundo en constante cambio

LOCAL

·
Bryan Naal Tuz representa una nueva generación que entiende que el futuro no está peleado con el pasadoCréditos: Especial

Desde Calkiní, Campeche, conocido como “Garganta del Sol” en lengua maya, surge una historia que combina tradición, disciplina y juventud. Bryan Ismael Naal Tuz, de 21 años, se ha consolidado como uno de los bailarines de jarana y vaquería más prometedores de la región, destacando por su compromiso con la preservación de las raíces culturales del sureste mexicano.

En entrevista exclusiva con El Heraldo de México Yucatán, el joven comparte su trayectoria, los retos de mantener viva la tradición en tiempos digitales y su deseo de inspirar a más niños y jóvenes a sumarse al arte de la jarana, una de las expresiones más emblemáticas de la identidad maya.

Además de su pasión por el baile, Bryan cursa la carrera de Ingeniería en Mecatrónica, demostrando que es posible equilibrar el desarrollo profesional con la promoción cultural. Su historia es reflejo de una nueva generación que apuesta por sus raíces sin dejar de mirar hacia el futuro.

Bryan Ismael Naal Tuz: estos son sus orígenes y el descubrimiento de la jarana

El primer acercamiento de Bryan a la jarana ocurrió durante su infancia en Calkiní, en un entorno donde las tradiciones aún forman parte del día a día. Fue gracias a los espacios culturales de su comunidad que pudo descubrir esta expresión artística, la cual despertó su curiosidad desde temprana edad.

“Yo inicié bailando en la Casa de la Cultura, ya que hay centros donde te motivan a apoyar la cultura”.

A partir de ese momento, el baile dejó de ser una actividad ocasional para convertirse en un elemento constante en su vida. La disciplina de los ensayos, el aprendizaje de los pasos y la conexión con la música fueron moldeando su carácter. Con el tiempo, Bryan entendió que la jarana no solo es baile, sino una forma de preservar la historia y el orgullo de una región.

La motivación que lo llevó a seguir

Byran agradece infinitamente a su maestra, Alicia Montero
Créditos: Especial

Si bien su hermana fue quien lo impulsó inicialmente, la verdadera motivación de Bryan surgió al experimentar la energía de las vaquerías y el ambiente colectivo que rodea a esta tradición.

“De allí fui saliendo a las vaquerías, que es lo tradicional de Yucatán (…) se mantiene vivo demasiado la tradición”.

La convivencia con otros bailarines, el reconocimiento del público y la emoción de presentarse en eventos tradicionales fortalecieron su deseo de continuar. Para él, la jarana representa un espacio donde se construyen amistades, se comparten experiencias y se fortalece el sentido de pertenencia a una cultura viva.

Su papel en el Grupo Santiago Apóstol

Formar parte del Grupo Santiago Apóstol de Halachó ha sido un paso clave en su desarrollo artístico. Este colectivo es reconocido por su nivel técnico y su compromiso con la tradición.

“Es demasiado reconocido (…) me he adaptado a su estilo de baile”.

Dentro del grupo, Bryan ha aprendido a perfeccionar detalles, mejorar su coordinación y adaptarse a diferentes estilos coreográficos. Además, la dinámica grupal le ha permitido comprender la importancia del trabajo en equipo en un baile que se ejecuta en pareja y que exige sincronía, elegancia y precisión.

Estudios y equilibrio profesional; Bryan fuera del baile

Más allá del baile, Bryan también construye su futuro académico en el área de la ingeniería, lo que representa un reto importante en términos de tiempo y dedicación.

“Sí tengo pensado ejercerlo, pero igual he impartido clases de jarana, la cual sí me ha gustado”.

Este equilibrio entre ciencia y arte demuestra su versatilidad y disciplina. Para él, ambas áreas pueden coexistir y complementarse, ya que mientras una le brinda estabilidad profesional, la otra alimenta su identidad y pasión personal.

Enseñar para preservar la cultura

Consciente de que las tradiciones dependen de quienes las transmiten, Bryan ha comenzado a involucrarse en la enseñanza de la jarana.

“Mi decisión es que se siga preservando la cultura (…) quiero seguir inculcándoselo a otras personas”.

A través de clases y actividades culturales, busca sembrar el interés en niños y jóvenes. Considera que enseñar no solo implica transmitir pasos, sino también valores, historia y respeto por las raíces. Para él, cada alumno representa una oportunidad de mantener viva la tradición.

Experiencias y escenarios memorables: una vida en el baile

Las presentaciones han sido una parte fundamental en su crecimiento, especialmente aquellas realizadas en eventos de gran relevancia cultural.

“Sin duda son una de las más peninsulares donde asiste demasiada gente”.

Las magnas vaquerías de Campeche y otros eventos regionales le han permitido experimentar la magnitud de esta tradición. Además, viajar a otros estados le ha dado una perspectiva más amplia sobre el impacto de la jarana fuera de su lugar de origen, reforzando su orgullo por representar a su cultura.

El apoyo detrás de su trayectoria. La jarana como estilo de vida

Ningún camino se recorre solo, y Bryan reconoce que su familia ha sido clave en su desarrollo.

“Más que nada a mis papás, que gracias a ellos sigo aquí en el baile”.

El respaldo emocional, económico y motivacional que ha recibido le ha permitido continuar incluso en momentos difíciles. Este apoyo ha sido fundamental para mantener su constancia y seguir avanzando en su formación como bailarín.

Sigue a Bryan en TikTok

Con los años, la jarana dejó de ser una actividad más para convertirse en una parte esencial de su identidad.

“Desde que soy pequeño me he centrado en la jarana”.

Este compromiso implica entrenamiento constante, actualización de pasos y una conexión profunda con la música. Para Bryan, la jarana es una disciplina que exige respeto, constancia y amor por la cultura.

Música y orquestas jareneras, el otro lado de las vaquerías

La música es el alma de la jarana, y Bryan destaca la importancia de las orquestas que acompañan cada presentación.

“Poco a poco van saliendo nuevas generaciones de orquestas”.

Estas agrupaciones no solo mantienen el ritmo, sino que también innovan sin perder la esencia tradicional. Gracias a ellas, la jarana continúa adaptándose a nuevas generaciones sin perder su identidad.

¿Cuáles son los beneficios físicos y emocionales de bailarr?

El impacto del baile en su vida ha sido integral, aportando tanto en lo físico como en lo emocional.

“Emocionalmente sí ayuda mucho (…) estás en otro mundo diferente”.

La exigencia física mejora su resistencia, mientras que la conexión emocional le permite desconectarse del estrés diario. Para Bryan, la jarana es una forma de bienestar.

Planes a futuro y la juventud contra la tradición en la era digital

El joven bailarín mantiene una visión clara sobre su crecimiento personal y artístico.

“Cada día me pongo a ensayar lo nuevo que va saliendo (…) y también las de antaño”.

Su disciplina diaria refleja su compromiso con la mejora continua, buscando siempre un equilibrio entre innovación y tradición. Uno de los mayores retos actuales es competir con la tecnología por la atención de los jóvenes.

“Me ha tocado que las mamás me digan que les enseñe a los niños (…) ya que se la pasan todo el día en el celular”.

A pesar de ello, Bryan considera que la jarana puede ofrecer una alternativa enriquecedora que fomente la convivencia y el desarrollo personal.

La conexión con el público y un mensaje final de Bryan para las nuevas generaciones

El escenario es un espacio donde Bryan encuentra una conexión especial con las personas.

“Hay personas que en verdad te admiran (…) es muy agradable estar en ese ambiente”.

La energía del público y el reconocimiento fortalecen su motivación, convirtiendo cada presentación en una experiencia única. Finalmente, Bryan hace una invitación abierta a quienes aún no conocen la jarana.

“Es un bonito arte (…) no pierdan la oportunidad de aprender este bonito baile”.

Su mensaje busca romper prejuicios y motivar a más jóvenes a descubrir una tradición que no solo representa cultura, sino también identidad, disciplina y felicidad.

Bryan Naal Tuz representa una nueva generación que entiende que el futuro no está peleado con el pasado. A través de cada zapateo, demuestra que la jarana yucateca sigue viva, evolucionando y encontrando en los jóvenes a sus mejores guardianes.

Google News