El incidente registrado en el tradicional trenecito del Centenario en Mérida ya tiene una explicación oficial. Autoridades municipales dieron a conocer los detalles del percance que dejó a 2 personas lesionadas, generando preocupación entre visitantes de este emblemático espacio recreativo.
Durante su conferencia semanal, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada informó que el accidente ocurrió debido a una falla mecánica en la locomotora, lo que provocó un frenado repentino y posterior volcadura de la unidad principal.
El hecho, que tuvo lugar el domingo, reavivó el debate sobre las condiciones de operación del trenecito, una atracción con más de un siglo de historia que forma parte del patrimonio recreativo de la ciudad.
Esto provocó el accidente del trenecito del Centenario: ¿Hubo una amputación?
De acuerdo con la explicación oficial, el problema se originó cuando una pieza frontal de la locomotora se desprendió en movimiento. Al caer, golpeó la estructura del propio tren, lo que generó un frenado brusco que terminó por volcar la locomotora, aunque los vagones no se descarrilaron.
En cuanto a los lesionados, se confirmó que el conductor ya fue dado de alta, mientras que la pasajera afectada continúa en recuperación. Autoridades aclararon que, aunque sufrió lesiones en los dedos, no hubo amputación, desmintiendo versiones que circularon en redes sociales tras el accidente.
¿Seguirá operando el trenecito del Centenario?
Tras el incidente, el Ayuntamiento de Mérida analiza el futuro de esta atracción, priorizando la seguridad de los usuarios por encima de su valor histórico.
- El trenecito cuenta con mantenimiento periódico, pero su antigüedad es un factor clave
- Se evalúan opciones para modernizar o sustituir la unidad
- Autoridades destacan que la seguridad será la prioridad en cualquier decisión
- El servicio está respaldado por un seguro vigente
- Se dará seguimiento a la evolución de las personas lesionadas
- No se descarta una renovación total del sistema
El caso ha puesto sobre la mesa la necesidad de actualizar espacios tradicionales para garantizar condiciones seguras, sin perder el valor cultural que representan para generaciones de meridanos.