Estamos a tres meses de iniciar de manera oficial la temporada de huracanes 2026 en la región del Atlántico y ya comienzan a prepararse los primeros pronósticos preliminares de cómo será su comportamiento, sobresaliendo el pronóstico de la Universidad de Colorado emitido por el doctor Phillip Klotzbach, que será liberado en los próximos días. No obstante, en Meteorología Yucatán anticipan el panorama que podría presentarse en la próxima temporada, basándose en el comportamiento atmosférico observado actualmente y su tendencia en los próximos meses.
De entrada, las predicciones meteorológicas están indicando que podríamos tener una temporada de huracanes ligeramente menos activa que lo normal, ya que se prevé la formación de hasta 12 ciclones tropicales (Depresión tropical, tormenta tropical, huracán). Dos ciclones menos en comparación con el promedio normal de formación ciclónica por temporada que es de 14. Aunque podrían ser menos ciclones, realmente no es un déficit relevante.
De la misma manera, el pronóstico indica que de esos 12 ciclones, 5 podrían llegar a ser huracanes para esta temporada, (ciclones tropicales con vientos de más de 120 km/h), dos huracanes menos de lo normal que son 7. De estos 5 huracanes es probable que 2 puedan llegar a alcanzar categoría mayor (categoría 3, 4 o 5).
¿Qué estaría causando una temporada ligeramente menos activa que lo normal?
En términos generales, el factor principal que podría provocar una temporada de ciclones tropicales menos activa sería principalmente la aparición del fenómeno de "El niño", aproximadamente desde julio, ya adentrados en la temporada de ciclones y lluvias.
Como bien se sabe, el fenómeno de "El niño" favorece una disminución en la formación de ciclones tropicales de la cuenca del Atlántico, y hasta el momento existe más de un 60% de probabilidad de qué esta oscilación atmosférica se manifieste en plena temporada de ciclones.
También es importante destacar que en caso de qué el fenómeno de "El niño" esté presente en la temporada de lluvias, se manifieste una disminución del promedio de las mismas, y aunque no necesariamente dejará de llover completamente, es probable que la intensidad y distribución de las precipitaciones esté experimentando un déficit respecto a lo que normalmente se da en el verano. Ejemplo de ello podría ser que la "canícula" en el mes de julio pueda ser un tanto más fuerte y prolongada.
No debemos bajar la guardia
El pronóstico de menos ciclones tropicales que lo normal, puede sonar obviamente a un menor riesgo de afectación, pero esto está completamente lejos de la realidad. Para empezar, de manera preliminar solamente se pronostica aproximadamente dos ciclones menos de lo que normalmente se presenta, lo cual no es una cantidad tan importante.
Cabe destacar es que así sean 12, 10, ocho o cuatro ciclones, solamente con uno que se forme e impacte en nuestra región, sobre todo siendo de categoría mayor, estaríamos definiendo una temporada catastrófica, ya que con un ciclón tropical mayor se pueden presentar daños extremos.
Muestra de esta situación es lo que ocurrió el pasado 2025 con una temporada que fue bastante tranquila, hasta que se formó el histórico huracán "Melissa" que causó devastación y estragos en las islas de Cuba y Jamaica, cuando parecía que el Caribe ya la había librado. Es lo que se refiere a la zona de la península de Yucatán, destaca que el huracán "Isidore" recordado por todos los habitantes de la península, el cual afectó en un año con el fenómeno de "El niño" presente.
Lo recomendable es estar siempre atentos y pendientes de los pronósticos y de los avisos que emitan las autoridades correspondientes, no bajar la guardia y mantener esa cultura de prevención que caracteriza a los habitantes de la Península de Yucatán. "El niño" puede ayudar a que haya menos ciclones, pero si la naturaleza al final decide que nos tocará alguno de estos pocos sistemas, siempre debemos estar alertas.