La temporada de lluvias continúa afectando el panorama climático en Yucatán, pues en los últimos días la racha de precipitaciones se ha visto reflejada en fuertes inundaciones a lo largo de la península, hecho que afecta notablemente a la población en aspectos como vialidad, movilidad y seguridad en sus viviendas.
Debido a estas condiciones climáticas adversas, instituciones como Protección Civil de Yucatán (Procivy) y el propio Gobierno del Estado han emitido numerosas alertas y recomendaciones para la población, esto con la intención de mitigar el impacto de estos fenómenos por medio de la prevención.
Si bien la temporada de lluvias proyectaba su punto más alto en los meses cercanos a noviembre, el fenómeno conocido como El Niño mantiene encendidas las alertas. Aunque gran parte del territorio yucateco presentará afectaciones, el titular de Procivy, Hernán Hernández Rodríguez, compartió una lista de municipios con mayores riesgos.
¿Cuáles son los 17 municipios de Yucatán con mayor riesgo de inundarse?
Para prevenir afectaciones mayores y proteger a la población, Protección Civil mantiene una vigilancia estricta sobre las áreas geográficas más comprometidas; y aunque ciudades como Mérida, Umán, Kanasín, Progreso y Hunucmá enfrentan riesgos de anegaciones rápidas derivadas de su limitada capacidad de drenaje pluvial, la verdadera alerta roja por el desbordamiento de agua se concentra directamente en los siguientes 17 municipios:
- Ticul, Akil, Chapab y Chumayel.
- Dzan, Mama, Maní y Mayapán.
- Muna, Oxkutzcab, Sacalum y Santa Elena.
- Teabo, Tekax, Tekit, Tixméhuac y Tzucacab.
¿Por qué las lluvias de 2026 causarán inundaciones pese al suelo de Yucatán?
Aunque el territorio yucateco es famoso por su característico suelo kárstico, el cual habitualmente funciona como una esponja natural permitiendo la rápida infiltración del líquido hacia el subsuelo, este sistema tiene un límite. El titular de Procivy explicó que la persistencia de las tormentas durante varios días consecutivos terminará por saturar el terreno de forma inevitable.
Al perder su capacidad de absorción, el nivel del manto freático se elevará drásticamente de manera subterránea hasta brotar a la superficie. Este fenómeno geológico será el detonante principal de encharcamientos prolongados, fuertes escurrimientos y severas inundaciones urbanas, afectando gravemente la infraestructura en aquellas zonas que ya presentan un historial de vulnerabilidad hídrica.