La coordinación entre autoridades de seguridad de Yucatán y Quintana Roo volvió a dar resultados significativos este miércoles, luego de la detención de un individuo que contaba con una orden de aprehensión por el delito de desaparición de personas. El caso vuelve a subrayar la importancia del trabajo conjunto entre corporaciones estatales y federales para combatir delitos de alto impacto en la región.
El detenido, identificado como Jacobo “N”, fue asegurado inicialmente en Mérida por la portación de sustancias ilícitas. Sin embargo, durante el proceso de verificación de datos se detectó que tenía una causa penal pendiente en el estado vecino, lo que activó el intercambio de información entre fiscalías y corporaciones de seguridad.
Gracias a esa comunicación inmediata, las autoridades de Quintana Roo solicitaron la ejecución de la orden de aprehensión, permitiendo que el hombre fuera puesto a disposición del Juez de Control correspondiente para continuar con su proceso legal. El caso ha generado atención debido a la gravedad de los hechos de los que se le acusa.
La detención en Mérida y la investigación que permitió identificar al sospechoso
Agentes de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán, junto con personal de la Fiscalía General del Estado, realizaban labores de rutina cuando detuvieron a Jacobo “N” relacionado con la posesión de sustancias prohibidas. Durante la revisión de antecedentes, saltó la alerta: el sujeto era buscado por su presunta participación en un caso de desaparición cometida por particulares, registrado en Quintana Roo meses atrás.
Tras confirmar la vigencia de la causa penal, las autoridades yucatecas activaron de inmediato los protocolos de colaboración interestatal. La coordinación permitió acelerar los trámites legales necesarios y, en menos de 48 horas, el sospechoso fue entregado a las instituciones de justicia de Quintana Roo. Este proceso ejemplifica la rapidez operativa alcanzada cuando existen canales formales entre estados.
El caso en Tihosuco: un hecho violento que derivó en la orden de captura
La acusación que pesa sobre Jacobo “N” tiene origen en los hechos ocurridos el 30 de marzo en la comunidad de Tihosuco, municipio de Felipe Carrillo Puerto. Según las investigaciones, el hombre habría actuado junto con otros sujetos para interceptar a dos personas que viajaban en motocicleta. Durante la agresión, se arrojaron piedras y se realizaron disparos contra las víctimas; posteriormente, una de ellas fue subida a un vehículo contra su voluntad.
El paradero de esa persona se volvió motivo de una investigación por desaparición cometida por particulares, un delito que la Fiscalía de Quintana Roo continúa esclareciendo. La detención del presunto responsable representa un avance clave para las autoridades, quienes destacaron que la cooperación entre policías estatales, fuerzas federales y fiscalías de ambos estados permitió que el acusado finalmente enfrentara la justicia.