Aunque el trabajo del hogar es indispensable para el funcionamiento de miles de familias en Yucatán, la mayoría de quienes lo realizan continúa en condiciones de informalidad. De acuerdo con datos oficiales, en el estado hay cerca de 64 mil personas dedicadas al trabajo doméstico remunerado, pero solo una minoría cuenta con seguridad social y prestaciones de ley.
Esta realidad contrasta con el marco legal vigente, que reconoce plenamente los derechos laborales de las trabajadoras del hogar, equiparándolos con los de cualquier otro empleo formal. La falta de información, la costumbre y la ausencia de contratos escritos mantienen a muchas personas en una situación de vulnerabilidad ante enfermedades, accidentes o la vejez.
Especialistas y organizaciones civiles advierten que visibilizar estos derechos es clave para avanzar hacia condiciones laborales más justas. En Yucatán, diversos colectivos trabajan para informar tanto a trabajadoras como a empleadores sobre las obligaciones legales y los beneficios de la formalización.
¿Cuáles son los derechos laborales de las trabajadoras del hogar en Yucatán?
Contrario a la creencia de que el trabajo doméstico no genera derechos, la ley establece garantías claras para quienes se dedican a estas labores. Organizaciones como Jade Propuestas Sociales y Alternativas al Desarrollo, A.C., acompañan a trabajadoras del hogar en el reconocimiento y ejercicio de estos derechos, promoviendo relaciones laborales más justas y dignas.
Entre los principales derechos laborales reconocidos para las trabajadoras del hogar en Yucatán se encuentran:
- Vacaciones pagadas
- Aguinaldo anual en diciembre
- Contrato por escrito
- Afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
- Acceso a todas las prestaciones de ley
Estos derechos aplican sin importar si el trabajo se realiza de planta o por días, siempre que exista una relación laboral y un pago por los servicios prestados.
IMSS y formalización: el gran pendiente del trabajo del hogar
Desde finales de 2022, existe un esquema específico para que las trabajadoras del hogar puedan ser dadas de alta ante el IMSS, incluso si laboran solo algunos días a la semana. Este mecanismo permite que las personas empleadoras registren los días trabajados y el salario acordado, generando cotizaciones proporcionales.
Gracias a este sistema, las trabajadoras pueden acceder a servicios médicos, incapacidades, pensiones y otras prestaciones del régimen obligatorio. Sin embargo, los niveles de formalización siguen siendo bajos. A inicios de 2025, poco más de mil 900 trabajadoras del hogar estaban registradas en Yucatán, pero para finales de ese mismo año la cifra se redujo a menos de mil.
Ante este panorama, organizaciones civiles continúan brindando asesoría tanto a trabajadoras como a empleadores para realizar el alta ante el IMSS, calcular cuotas y cumplir con las obligaciones legales. La meta es clara: que el trabajo del hogar deje de ser invisible y se reconozca plenamente como una actividad con derechos, seguridad y dignidad laboral.