Santiago Sandoval es un artista que promueve la danza regional de la Península de Yucatán. Aunque comenzó a bailar movido por su necesidad económica, ahora se encuentra formando a distintas generaciones que ponen en alto la cultura mexicana a través de sus pasos.
En entrevista para El Heraldo de México Yucatán, Santiago contó cómo es que ha impulsado la cultura de la zona maya, la región que lo vio nacer. Primero en el teatro y ahora por medio de la danza folclórica en distintas comunidades que no deben ser olvidadas. Esta es su historia.
¿Quién es Santiago Sandoval?
Santiago Sandoval es un maestro de danza originario del municipio de José María Morelos en el estado de Quintana Roo. Actualmente tiene 39 años de edad y lleva más de la mitad de su vida bailando.
Estudió la Licenciatura en Gestión y Desarrollo de las Artes, algo que le abrió un campo amplio de preparación y le ayudó a entender cómo la danza folclórica permite conocer la historia, la geografía y hasta la gastronomía de una región.
Ahora como docente en universidades, Santiago busca que las y los jóvenes que están estudiando lo mismo que él, se permitan conocer las distintas disciplinas artísticas que existen desde múltiples perspectivas.
Una pasión que surgió de la necesidad económica
Santiago Sandoval comenzó a bailar cuando tenía alrededor de 18 años de edad. Recuerda que al salir de la Preparatoria, se dispuso a poner en práctica todos los conocimientos que adquirió durante los primeros años de su formación.
Y es que al terminar su educación media superior, sus padres lo orillaron a independizarse. Con esa necesidad, tuvo la oportunidad de cubrir a un maestro de danza en la casa de cultura de su municipio. Lo hizo y de ahí no paró.
Aunque en ese momento quería estudiar Medicina, el mundo de la danza lo atrapó y de inmediato se inspiró para compartir su amor por la cultura a través de clases para personas de todas las edades: desde niños hasta adultos mayores.
“El verlos actualmente me llena de mucha satisfacción y me digo a mí mismo ‘has hecho bien las cosas’”.
La labor de Santiago inspira a más generaciones
Aunque nunca se lo imaginó, Santiago ha formado a bailarines de distintas generaciones. Con gran emoción, cuenta que si bien nunca tuvo este objetivo, se siente contento de estar creando una huella imborrable en el pueblo que lo vio nacer.
“Me llena cuando me dicen ‘profe, por usted entré en la danza en el Tecnológico’ o ‘profe, por usted empecé a practicar danza en colegio de bachilleres otra vez’ o ‘profe, por usted ya formo parte de un grupo de danza folklórica ajeno a la escuela’”.
Precisamente por eso, el mensaje que deja el profesor de danza es fundamental: no existe ‘un único y mejor bailarín’, lo importante es practicar la danza con el corazón mientras se reconoce la identidad de todas las comunidades.
“No nos olvidemos de las comunidades donde la gente igual valora enormemente todas esas expresiones artísticas. Siempre hay que llegar a bailar ahí con humildad”.