El orgullo yucateco ha llegado hasta el Senado de la República, donde Yaretsi Mayreli May Cobá, una niña maya de 11 años de edad, tomó la tribuna para hablar desde la experiencia de las niñas indígenas y alzar la voz por sus derechos. En El Heraldo de México te contamos los detalles de este momento histórico.
Y es que durante su intervención en la Cámara de Senadores, Yaretsi hizo un llamado para que las y los legisladores tomen en cuenta a las infancias indígenas en la toma de decisiones del país.
“Quiero que todas estudiemos, que todas tengamos acceso a la salud, que todas podamos crecer y alcanzar nuestras metas, porque eso no es un privilegio, es un derecho, y los derechos de las niñas no son opcionales”, señaló.
¿Quién es Yaretsi May, la niña yucateca que alzó la voz en el Senado?
Yaretsi Mayreli May Cobá es una niña de 11 años de edad originaria de la comunidad de San José de Oriente en el municipio de Hoctún, Yucatán.
Actualmente cursa el sexto grado del sistema de educación indígena y además es una artesana del bordado de huipil de hilo contado. Se trata de una técnica tradicional que forma parte del conocimiento que las mujeres preservan y transmiten entre generaciones.
Ahora ha acaparado los reflectores nacionales por los fuertes mensajes que hizo a las y los legisladores del país a fin de que no invisibilicen a las niñas indígenas y se trabaje en garantizar su acceso a derechos básicos como la educación y la protección a su lengua.
¿Qué dijo Yaretsi May en el Senado de la República?
Durante su intervención en el Senado de la República, Yaretsi pidió a las y los legisladores que actúen para que ninguna niña de origen indígena “sea invisible”. Desde la Cámara, también solicito que no se olviden de estas comunidades dentro de las decisiones que toman.
En su discurso, la niña yucateca expuso la situación que enfrentan muchas mujeres indígenas. En ese sentido, explicó que por su lengua, costumbre y hasta vestimenta, se les limita en distintas áreas.
Añadió que otras problemáticas recurrentes son la falta de acceso a la educación, el trabajo infantil y las pocas oportunidades. Ante esta situación, fue clara: ser indígena no debería ser una desventaja y los cambios deben llegar a todas.
"Actúen para que nuestras lenguas prevalezcan, para que nuestras costumbres estén más vivas que nunca. Cada decisión que ustedes toman tiene un impacto en nuestras vidas. Ábranos las puertas, dennos oportunidades, cambien nuestros destinos, fíjense en nosotras, porque cuando una niña habla debe ser escuchada, no debe ser ignorada”.