El Pato Merlín se convirtió en tendencia en redes sociales tras aparecer junto a su dueña, Karla Gómez, una vendedora ambulante, luciendo la jersey de la Selección Mexicana. Su imagen no tardó en captar la atención de los aficionados rumbo a la Copa Mundial 2026, posicionándolo como un personaje viral y cercano para miles de usuarios.
El alcance de su popularidad fue tal que incluso fue invitado, junto a su familia, a la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, consolidándose como una de las historias más comentadas del momento.
Detrás de esta fama hay una historia personal: la familia ha compartido que Merlín llegó en un momento complicado, tras la pérdida de una mascota que impactó emocionalmente al hogar. Con el tiempo, el pato no solo se ganó el cariño en casa, sino que también se transformó en un símbolo de unión y ánimo para la familia.
Un ciudadano yucateco se adelantó al registro de la marca
Ante la fama del pato, la familia Gómez intentó registrar la marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), pero se encontró con una sorpresa: ya existía una solicitud previa. De acuerdo con la información disponible, el pasado 17 de junio, David Sides Fuentes, radicado en Yucatán, presentó una solicitud para obtener los derechos de la marca y el logo "El Pato Merlín. El pato de la suerte" por un período de 10 años.
El registro busca proteger la imagen de un pato vestido con una playera verde similar a la de la Selección Mexicana, adornada con símbolos de Quetzalcóatl y el Calendario Azteca en la parte trasera.
Sheinbaum califica el caso de injusto y anuncia apoyo a la familia
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó la situación como un acto injusto y abusivo, y anunció que el Gobierno de México acompañará a la familia Gómez en el proceso para concluir el trámite de registro que les corresponde.
¿Qué implica registrar una marca ante el IMPI?
El registro de una marca otorga protección legal sobre un nombre, logotipo, imagen o signo distintivo para su uso en productos o servicios específicos. Sin embargo, presentar la solicitud no garantiza su aprobación automática: las autoridades deben analizar diversos factores antes de emitir una resolución, incluyendo la posible existencia de derechos previos relacionados con el personaje.
Por ahora, el futuro de la marca dependerá de la revisión de las instancias competentes y del proceso legal que siga cada una de las partes involucradas.