Las intensas tormentas que han azotado a la capital yucateca desde finales de mayo dejaron un saldo histórico en la región. Con lluvias atípicas que superaron los 153 milímetros de agua en apenas 10 horas, un récord no visto en 50 años, el caos provocó severas afectaciones viales, la suspensión de clases y pausas laborales urgentes.
Ante este panorama de calles completamente bajo el agua, la reacción inmediata de la población es culpar exclusivamente a la furia de la naturaleza o al calentamiento global. Sin embargo, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han desmentido esta creencia popular para exponer una cruda realidad.
David Romero, académico de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Mérida, reveló que el verdadero responsable del desastre es el crecimiento urbano desmedido. Aunque el suelo kárstico de Yucatán tiene una excelente capacidad de absorción natural, esta ventaja geográfica se ha anulado por la excesiva pavimentación.
¿Por qué se inunda Mérida si el suelo de Yucatán absorbe el agua rápidamente?
El investigador explicó que la impermeabilización masiva de la ciudad con planchas de concreto, calles cerradas y techos concentra el agua de lluvia de forma peligrosa. Obligar a que toda la precipitación extrema drene únicamente por unos cuantos pozos pluviales colapsa cualquier sistema, a diferencia de permitir que la tierra filtre el líquido de manera natural.
A este problema de diseño urbano se sumó una tormenta perfecta creada por las condiciones meteorológicas regionales. El académico precisó que el desastre actual no se le puede atribuir a la ligera al cambio climático, sino a una brutal ola de calor previa que evaporó la humedad de un Mar Caribe inusualmente cálido, generando aguaceros que rebasaron la gran plancha de asfalto meridana.
¿Qué soluciones propone la UNAM para evitar que Mérida se siga inundando?
Para evitar que la ciudad se paralice con cada temporada de huracanes y lluvias, el especialista advirtió que la urbanización debe rediseñarse a mediano plazo para convivir con la naturaleza local. Recuperar la capacidad de absorción del territorio requiere un esfuerzo conjunto entre gobierno y sociedad, implementando de manera inmediata las siguientes acciones estratégicas:
- Innovación urbana: Fortalecer las redes de manejo pluvial y construir vasos reguladores que contengan los excedentes.
- Mantenimiento estricto: Revisar y desazolvar constantemente los pozos de absorción para evitar bloqueos durante aguaceros críticos.
- Rescate desde casa: Conservar áreas de tierra en los patios, cuidar los jardines y sembrar árboles que funcionen como auténticas esponjas naturales.