Este diciembre, en más o menos una semana, tendremos la suerte de observar en el cielo a un visitante excepcional: el cometa 3I Atlas, un viajero interestelar que ha atravesado el espacio acercándose a nuestro sistema solar.
Los cometas procedentes de otros sistemas estelares son raros, por lo que nos encontramos frente a la oportunidad única de estudiar materiales que no se originaron en nuestro entorno espacial.
La cita es el viernes 19 de diciembre, cuando el cometa estará en el punto más cercano a la Tierra, alrededor de 1.8 unidades astronómicas, lo que equivale aproximadamente a 270 millones de kilómetros. Aunque su brillo no será suficiente para verlo a simple vista, sí es posible seguirle el rastro con telescopios; para la comunidad científica será un momento de vital importancia para investigaciones y estudios.
¿Cómo observar el cometa 3I Atlas?
Para observar el cometa 3I Atlas, necesitarás un telescopio o binoculares potentes. Lo mejor es usar aplicaciones astronómicas como Stellarium o SkySafari para conocer su posición exacta en el cielo, ya que se moverá rápidamente entre las estrellas. Busca un lugar oscuro, lejos de las luces de la ciudad.
Con un telescopio de mediana intensidad podrás apreciar su coma brillante y, posiblemente, algunos indicios de su cola. Pero, cabe aclarar que no brillará tanto como los cometas clásicos.
Las sondas espaciales ya han logrado captar detalles del cometa. La cámara HiRISE de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) registró imágenes de 3I Atlas el 2 de octubre de 2025, cuando estaba a unas 0.2 unidades astronómicas de la nave, es decir, cerca de 29.9 millones de kilómetros.
Científicos han dicho a los aficionados que es posible observar el fenómeno con telescopios pequeños, inclusive si las condiciones no son las ideales. Apuntan que debe hacerse al amanecer, con un cielo despejado y un horizonte oriental muy bajo.
Aclaran que no se verá muy impresionante, sino solo una mancha.
The Sky Live elaboró una guía de observación para poder seguir con precisión al 3I Atlas.
La página web que monitorea el sistema solar sostiene que "la proximidad con el planeta Venus y con Spica, la estrella más brillante de Virgo, ayudará a localizarlo".
Para The Sky Live, a mediados de diciembre, estima, su brillo será inferior a la magnitud 12, y se requerirán telescopios de medianos a grandes.
En cambio, el profesor de astronomía de la Universidad Estatal de Michigan (EE. UU.), Darryl Seligman, dijo a The New York Post que el cometa será más visible en diciembre, cuando esté “en su punto más cercano a la Tierra”.
Yo diría que esperen unas semanas más, y entonces la mejor opción siempre será ir al lugar más alto y seco al que puedan llegar, idealmente lejos de la mayor cantidad de contaminación lumínica posible”, instó Seligman.
El profesor añadió que la trayectoria del 3I Atlas debería ser bastante predecible, ya que se puede saber “exactamente dónde estará en el cielo en todo momento en el futuro”.
Por último, animó a los aficionados a la astronomía a consultar la base de datos de cuerpos menores Horizons del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) de la NASA, donde pueden ver la posición exacta del objeto en el cielo.
La ruta del cometa 3I Atlas
El cometa alcanzó su perihelio a finales de octubre, es decir, su punto más cercano al Sol. En ese momento, los investigadores entendieron que el calor solar comenzó a sublimar los hielos de su núcleo, liberando gas y polvo y formando su característica coma, esa nube brillante que rodea al núcleo y que es tan representativa de los cometas.
Desde entonces, el 3I Atlas sigue su camino alejándose del Sol, regresando hacia el espacio interestelar de donde proviene.
El Telescopio Espacial Hubble ya ha capturado imágenes del cometa mientras abandona nuestro sistema solar. En esas fotografías, las estrellas aparecen como trazos debido al rápido movimiento del cometa en relación con ellas.
Oportunidades para la ciencia
El hecho de que 3I Atlas provenga de otro sistema estelar lo convierte en un objeto valioso para los astrónomos. La clave está en su composición química y su comportamiento dinámico y en comparar estos datos con los de los cometas originados en nuestro propio sistema solar, ayudando a entender mejor cómo se forman y evolucionan estos astros en diferentes entornos.
El interés por 3I Atlas no se limita a los científicos. Para cualquier persona con curiosidad por el cosmos, este cometa es un recordatorio tangible de que nuestro Sistema Solar no es único. Observarlo es una manera de acercarse, así sea vagamente, a la historia de otro rincón de la galaxia y de la inmensidad del universo.