Enamorarse de cualquier persona es fácil, de acuerdo con el ensayo “Cómo enamorarse de cualquier persona, siguiendo estos pasos”, de Mandy Len Catron, publicado en 2015, en el que se refire a un estudio del psicólogo Arthur Aron.
El ensayo fue publicado en la sección Modern Love ("Amor moderno") del diario The New York Times y fue un éxito.
La autora contaba que, junto con un conocido de la universidad, habían decidido poner a prueba un experimento diseñado por psicólogos para “hacer que dos personas se enamoren”.
El estudio en cuestión fue conducido, en 1997, por el psicólogo Arthur Aron de la Universidad de Stony Brook en Nueva York, cuya metodología era simple pero potente.
Consistía en poner a dos extraños solos en una habitación, sentados cara a cara, respondiendo 36 preguntas, agrupadas en tres conjuntos, que cada vez se volvían más personales.
Para finalizar, en la versión de Catron, ambos debían mirarse a los ojos durante 4 minutos en silencio.
El estudio explora si se puede acelerar el proceso que lleva a la intimidad entre dos extraños haciendo que respondan a una serie de preguntas específicas.
Las 36 preguntas del estudio están desglosadas en tres series sucesivas, cada una diseñada para ser más íntima que la anterior.
La idea es que la vulnerabilidad mutua fomenta la cercanía. Los autores del estudio dicen que “un factor clave asociado con el establecimiento de una relación estrecha entre iguales es el hecho de abrirse personalmente de manera continua, gradual y recíproca”. Permitirse ser vulnerable ante otra persona puede ser en extremo difícil, por lo que este ejercicio fuerza este aspecto.
La tarea final que realizaron Catron y su amigo –mirarse a los ojos durante cuatro minutos– está menos documentada. La duración propuesta es de dos a cuatro minutos. Pero Catron es muy clara en su recomendación: “Dos minutos bastan para quedar aterrada. Cuatro minutos nos llevan a algún lado.”
Lo más mágico del artículo quizás era que a ella y su compañero de cuestionario también les funcionó: se enamoraron.
Es cierto que no eran desconocidos y que no lo habían llevado a cabo en un laboratorio sino en un bar, pero las preguntas generaron un “espacio íntimo” que en otras circunstancias “podría tomar semanas o meses”.
Las 36 preguntas
El cuestionario “para el procedimiento de generación de cercanía” elaborado por Aron está dividido en tres grupos.
Grupo 1:
1. Si pudieras elegir a cualquier persona del mundo, ¿a quién te gustaría como invitado en una cena?
2. ¿Te gustaría ser famoso? ¿De qué manera?
3. Antes de hacer una llamada telefónica, ¿ensayas a veces lo que vas a decir? ¿Por qué?
4. ¿Qué sería un día "perfecto" para ti?
5. ¿Cuándo fue la última vez que cantaste para ti mismo? ¿Y para alguien más?
6. Si pudieras vivir hasta los 90 años y conservar la mente o el cuerpo de una persona de 30 años durante los últimos 60 años de tu vida, ¿cuál elegirías?
7. ¿Tienes alguna corazonada secreta sobre cómo vas a morir?
8. Nombra tres cosas que tú y tu pareja parecen tener en común.
9. ¿De qué te sientes más agradecido en tu vida?
10. Si pudieras cambiar cualquier cosa de tu crianza, ¿qué sería?
11. Tómate 4 minutos y cuéntale a tu compañero la historia de tu vida con el mayor detalle posible.
12. Si pudieras despertar mañana habiendo adquirido cualquier cualidad o habilidad, ¿cuál sería?
Según el estudio original, "un patrón clave asociado con el desarrollo de una relación cercana entre iguales es la autorrevelación sostenida, creciente, recíproca y personalista".
Grupo 2:
13. Si una bola de cristal pudiera decirte la verdad sobre ti, tu vida, el futuro o cualquier otra cosa, ¿qué te gustaría saber?
14. ¿Hay algo que hayas soñado hacer durante mucho tiempo? ¿Por qué no lo has hecho?
15. ¿Cuál es el mayor logro de tu vida?
16. ¿Qué es lo que más valoras de una amistad?
17. ¿Cuál es tu recuerdo más preciado?
18. ¿Cuál es tu recuerdo más terrible?
19. Si supieras que en un año vas a morir repentinamente, ¿cambiarías algo de tu forma de vivir actual? ¿Por qué?
20. ¿Qué significa la amistad para ti?
21. ¿Qué papel juegan el amor y el afecto en tu vida?
22. Túrnense para compartir cinco aspectos que cada uno considere una característica positiva del otro.
23. ¿Qué tan unida y cariñosa es tu familia? ¿Sientes que tu infancia fue más feliz que la de la mayoría de las personas?
24. ¿Cómo te sientes respecto a tu relación con tu madre?
Grupo 3
25. Túrnense para hacer tres afirmaciones verdaderas cada uno que abarquen a los dos. Por ejemplo: "Los dos estamos en esta habitación sintiéndonos...".
26. Completa la siguiente frase: "Ojalá tuviera a alguien con quien compartir...".
27. Si fueras a hacerte amigo cercano de tu compañero, ¿qué sería importante que supiera?
28. Dile a tu compañero lo que te gusta de él; sé muy honesto esta vez, diciendo cosas que no le dirías a alguien que acabas de conocer.
29. Comparte con tu compañero un momento embarazoso de tu vida.
30. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste delante de otra persona? ¿Y solo?
31. Dile a tu compañero algo que te guste de él.
32. ¿Hay algo que sea demasiado serio para bromear sobre ello? ¿Qué?
33. Si murieras esta noche sin la oportunidad de comunicarte con nadie, ¿qué lamentarías más no haberle dicho a alguien? ¿Por qué no lo has hecho aún?
34. Tu casa, con todas tus pertenencias, se incendia. Después de salvar a tus seres queridos y mascotas, tienes tiempo para entrar una última vez para salvar cualquier cosa. ¿Cuál sería? ¿Por qué?
35. De todas las personas de tu familia, ¿la muerte de quién te resultaría más perturbadora? ¿Por qué?
36. Comparte un problema personal y pídele consejo a tu compañero sobre cómo podrías afrontarlo. Además, pídele que te cuente cómo cree que te sientes respecto al problema que has elegido.
Cercanía sin hechizo mágico
Si bien la historia de amor de Catron es real, el ensayo tenía datos incorrectos o imprecisos sobre el estudio original.
Algunos son detalles, como el ejercicio final de mirarse a los ojos durante 4 minutos, que no estaba incluido en el experimento. Pero otros son más profundos.
Por ejemplo, en el propio paper se aclaraba que el objetivo del cuestionario era “desarrollar un sentimiento temporal de cercanía, no una relación real y duradera”.
Lo que el equipo de investigadores hizo fue tomar lo que entonces se sabía sobre cómo se construye una relación cercana (que puede ser de amor romántico, pero también de amistad) y aplicarlo para generar un procedimiento que permitiese lograr la mayor intimidad posible en 45 minutos.
Según el estudio, “un patrón clave asociado con el desarrollo de una relación cercana entre iguales es la autorrevelación sostenida, creciente, recíproca y personalista”. Por eso el cuestionario es cada vez más personal.
Lo mismo sucede con las preguntas que apuntan a señalar factores en común entre los participantes y a decir elogios mutuos.
Con este procedimiento los investigadores pueden decidir qué participantes eligen para forjar en el laboratorio una relación y así medir variables antes, durante y después, que pueden ser desde cambios hormonales hasta prejuicios sociales.
Distintos estudios recientes lo han utilizado, por ejemplo, para generar un vínculo cercano entre alumnos remotos, ya que la educación a distancia suele tener altas tasas de abandono.
“Creemos que la cercanía producida en estos estudios se experimenta como similar en muchos aspectos importantes a la cercanía sentida en las relaciones naturales que se desarrollan con el tiempo”, afirmaban Aron y sus colegas.
Catron decía que las preguntas le recordaron “el infame experimento de la rana hervida, en el que la rana no siente que el agua se calienta hasta que es demasiado tarde”.
En este caso, “como el nivel de vulnerabilidad aumentaba gradualmente, no me di cuenta de que habíamos entrado en territorio íntimo hasta que ya estábamos allí, un proceso que suele durar semanas o meses”.
Sin embargo, reconocía que, si bien la mayoría cree que el amor es algo que “sucede”, el estudio “asume que el amor es una acción”.
Es “hacer el esfuerzo de conocer a alguien, que en realidad es una historia sobre lo que significa que te conozcan”.
30 años después
Desde la publicación del ensayo, Catron publicó el libro How to Fall in Love with Anyone (Cómo enamorarse de cualquiera), dio una charla TEDx y lanzó un boletín sobre amor, entre otros proyectos profesionales.
Además, se casó con aquel “conocido” llamado Mark Janusz Bondyra y tuvieron mellizos.
Su ensayo en The New York Times “sigue siendo muy leído”, según la casa editorial.
En su boda colocaron tarjetas con las 36 preguntas en cada mesa.
Catron apunta que ha comprendido que la mayoría de la gente quiere sentirse vista y comprendida por otra persona y este deseo se ha vuelto especialmente fuerte en los últimos años, con la vida expuesta en redes sociales y vista a través de las pantallas.
Agrega que las 36 preguntas facilitan una estructura que da la impresión de que la conexión es accesible.
Catron está convencida de que esta herramienta "es valiosa para cualquiera", incluso familiares y amigos, como una forma “de aprender más sobre uno mismo y sobre otra persona”.
Sobre el estudio de Arthur Aron, Catron dice que le mostró que es posible generar confianza e intimidad, “los sentimientos que el amor necesita para prosperar”, pero, acota, enamorarse es fácil, mientras seguir enamorados es “elegirse una y otra y otra vez”.
Porque lo único cierto es que todos tenemos la oportunidad “de elegir amar a alguien y tener la esperanza de que esa persona también nos ame. Es aterrador, pero así es el amor”.