La distribución del jaguar en México llegó a condiciones críticas, debido a que la actividad y la expansión humana redujeron su hábitat a la mitad en 15 años.
El Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtió sobre la reducción de la población y espacio vital de la Panthera Onca en un estudio de 2019, publicado en 2025, según el cual se había perdido entonces el 40 por ciento del hogar del jaguar.
La UNAM señala que en el mundo existen cerca de 57 mil especímenes de jaguar, 90% de ellos habitan en la zona de la Amazonia, entre Brasil, Perú, Ecuador y Colombia.
En México se estima una población cercana a los 7,000 ejemplares de jaguar que habitan en las zonas aisladas en las sierras madre Oriental y Occidental, el sureste del país y las costas del pacifico y el golfo, refirió la UNAM.
Las regiones clave para la supervivencia del jaguar están en Yucatán, Chiapas y Oaxaca, con una población cercana a los 1,800 ejemplares.
Destrucción humana del ecosistema
El principal obstáculo para la preservación del jaguar —o Panthera Onca—es la expansión y la actividad humana.
El crecimiento de zonas urbanas y la explotación de recursos naturales repliega a los felinos a sitios que no son habituales para ellos, o en otros casos, a verse envueltos en medio de zonas cercanas a poblaciones.
En 2025 ambientalistas denunciaron daños ambientales y sociales en la zona compartida por Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas, en regiones donde habitan los jaguares.
El primer censo para jaguares se realizó durante 2008-2010, y desde entonces México se convirtió en pionero para la preservación de la especie. Se establecieron también estrategias de trabajo con ganaderos para evitar que estos maten a los felinos en caso de avistarlos cerca del ganado.
Aun con los retos en contra, aún pueden encontrarse ejemplares de jaguar desde el norte de México hasta el norte de Argentina, aunque ya está declarado extinto en países como Uruguay y El Salvador.
También la genética
Los estudios genéticos muestran que las poblaciones con menor diversidad genética se localizan en México, debido a áreas sin vegetación, desarrollos humanos que limitan su tránsito y el tráfico ilegal de sus partes, que sigue siendo una actividad extendida en su área de distribución.
Se estima que, para que las poblaciones de jaguares sean viables a largo plazo es preciso que sumen más de 85 individuos cada una, pues las poblaciones pequeñas son sensibles a la endogamia (apareamiento entre parientes) y a la deriva génica (pérdida al azar de genes o ciertos rasgos de una generación a otra).