CIVILIZACIÓN

Historia: mujeres ocuparon el poder en el mundo maya

En la civilización maya, el poder no estaba reservado para quien fuera más masculino, sino para quien concentrara los principios de la creación completa

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La reina roja o la señora de Palenque es una de las mujeres que gobernaron en el mundo maya.Créditos: Especial

En la civilización maya el poder máximo no tenía un solo cuerpo permitido; los gobernantes eran representados en estelas frisos y en cerámica ritual con atributos que hoy llamamos masculinos y femeninos simultáneamente, como símbolo de autoridad total, bajo el concepto de que ser que concentra en sí los principios de la creación completa era más poderoso que uno que representaba solo la mitad.

La arqueóloga RoseMary Joyce, de la Universidad de California en Berkeley, documentó esto en Gender and Power in Prehispanic Mesoamerica. Su análisis no parte de ideología contemporánea sino de la iconografía maya, de lo que los mayas representaron y repitieron durante siglos en sus monumentos más importantes.

Joyce encontró que el sistema de género maya no organizaba el poder de la misma manera que el sistema europeo: en lugar de dos categorías opuestas, donde una tenía acceso al poder público y la otra no, el poder maya se conceptualizaba como síntesis, es decir, el gobernante ideal no era el más masculino, era el que integraba ambos principios.

Así, pues, hubo también mujeres gobernantes documentadas: La señora de Palenque gobernó el reino de Palenque durante 11 años en el siglo VI después de Cristo.

La señora Sak K’uk’ ejerció el poder como regente y fue la madre y coestructuradora del reinado de Pakal El Grande, uno de los gobernantes mayas más estudiados.

Estos nombres están en las inscripciones, sus figuras están en las estelas, estuvieron ahí todo el tiempo, sólo que, durante décadas, los arqueólogos estudiaron el sistema maya con categorías heredadas del sistema europeo y asumieron que las figuras de autoridad eran masculinas; asumieron que los atributos mixtos eran ornamentales o religiosos, no políticos.

Las inscripciones que nombraban a mujeres en posiciones de poder fueron interpretadas como excepciones, como periodos de transición, como anomalías que confirmaban la regla, una regla que era del investigador, no de los mayas.

Los investigadores borraron, omitieron o eliminaron las figuras femeninas en el poder, pero también borraron el sistema conceptual completo, eliminaron una forma de organizar el poder porque no se parecía al modelo que heredamos.

No encontramos lo que no buscamos y no buscamos lo que no podemos imaginar: mujeres en el centro absoluto del poder público.

(Con información de Víctor Colli Ek)

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