Tras los hechos violentos con arma de fuego ocurridos en Teotihuacán, a partir de este día se le ha prohibido a los visitantes el ingreso con mochilas en la zona arqueológica de Chichén Itzá como medida temporal.
Así lo confirmó la directora de este sitio prehispánico, la arqueóloga María Guadalupe Espinosa Rodríguez, quien señaló que el objetivo es garantizar la tranquilidad de los turistas.
Por los acontecimientos [...] todos estamos asustados, por eso pusimos esta medida como paliativo, para tranquilizar a la gente y el público lo está agradeciendo”, explicó.
Agregó que desde hace muchos años se realizan revisiones en la entrada de Chichén Itzá, en donde han podido detectar algunos casos en los que la gente lleva armas blancas o drogas en las mochilas. Cuando eso sucede, remiten estos objetos prohibidos a la base de la Guardia Nacional.
Indicó que implementan este tipo de protocolos y estrategias de seguridad que han funcionado, por lo que nunca han tenido problemas, a pesar de que Chichén Itzá es el sitio prehispánico más visitado del continente americano.
Pero ahora, luego del tiroteo en Teotihuacán, tomaron la decisión de que nadie pueda entrar con mochilas, pero aclaró que sólo será por unos días, para que la gente pueda entrar en paz.
Dijo que esta medida aplica para todo tipo de mochilas, sin excepción, por lo que se recomienda a los visitantes planificar su recorrido llevando únicamente artículos personales indispensables o bolsos pequeños.
Espinosa Rodríguez abundó que los visitantes podrán dejar sus mochilas en el área de paquetería y no se les cobrará por ese servicio. Al finalizar su recorrido, se les devolverá.
Sostuvo que Chichén Itzá es un sitio en donde la seguridad de las personas está garantizada, por lo que los únicos incidentes que se han registrado es que en ocasiones los turistas tratan de subir a la pirámide El Castillo, lo cual está prohibido desde hace años.
Nuestra principal preocupación es que hay gente que intenta subir a El Castillo, como sucedió en el equinoccio del año pasado, cuando un turista alemán se subió y el propio público lo quiso linchar. La gente se molesta cuando pasa eso, por eso extendimos los delimitadores y no ha vuelto a pasar”, agregó.
Informó que en Chichén Itzá ingresan entre 6 mil y 8 mil personas al día y, en temporada alta, reciben a más de 20 mil.
Señaló que la Guardia Nacional tiene dispuestos entre ocho y 10 agentes que cuidan el sitio prehispánico y explicó que por temas presupuestales actualmente no tiene arcos detectores de metal.