El viernes 23 de enero, el calendario maya se encuentra aún bajo la influencia del Mes del Mono, un periodo que impulsa la limpieza emocional profunda y la liberación de cargas energéticas acumuladas. Esta etapa no busca la acción inmediata, sino la sanación consciente a través del reconocimiento de lo que duele.
Dentro de la cosmovisión maya, llorar no es señal de debilidad, sino un acto espiritual que permite drenar malas vibras, cerrar ciclos internos y restaurar el equilibrio emocional. Las lágrimas funcionan como un canal de purificación cuando se acompañan de intención y ritual.
En este horóscopo maya del viernes 23 de enero, el universo señala a tres signos que deberán liberar malas vibras mediante rituales sencillos, permitiéndose llorar, soltar y renovar su energía antes de avanzar con mayor claridad hacia 2026.
Jaguar: ritual para soltar la carga emocional contenida
El signo Jaguar (7 de marzo al 3 de abril) ha sostenido emociones intensas sin expresarlas. El Mes del Lagarto indica que esa contención ha comenzado a manifestarse como cansancio energético y tensión interna.
El ritual recomendado consiste en encender una vela blanca al anochecer, respirar profundo y permitirse llorar sin juicios mientras se visualiza cómo las malas vibras se disuelven. Este acto ayudará a Jaguar a recuperar fuerza interna y claridad emocional.
Zorro: limpieza emocional para dejar de agradar a todos
Para Zorro (4 de abril al 1 de mayo), el viernes 23 de enero marca un punto de liberación. Las malas vibras provienen de decisiones tomadas para complacer a otros, ignorando sus propias necesidades emocionales.
El calendario maya sugiere un ritual con agua y sal, lavando las manos mientras se permite que las emociones fluyan. Llorar durante este proceso simboliza la liberación de culpas ajenas y devuelve a Zorro su equilibrio energético.
Ardilla: ritual de llanto consciente para drenar el exceso de responsabilidades
El signo Ardilla (30 de mayo al 26 de junio) ha acumulado tensión por cargar más de lo que le corresponde. El Mes del Lagarto revela que las malas vibras están ligadas al agotamiento emocional.
El ritual indicado es escribir en papel aquello que pesa, leerlo en voz baja y permitir el llanto antes de romper el papel. Este acto simbólico ayudará a Ardilla a soltar cargas innecesarias y renovar su energía emocional para el nuevo ciclo.